Medio Oriente después de los Acuerdos de Abraham: normalización sin orden regional
La cooperación entre Estados sobrevivió a Gaza, pero convive con la cuestión palestina no resuelta, la confrontación Israel–Irán, redes armadas con autonomía propia y monarquías del Golfo que buscan seguridad sin quedar atrapadas en una alineación única.
Medio Oriente no se está organizando alrededor de una sola arquitectura. La normalización árabe-israelí, la disuasión entre Israel e Irán, la presencia estadounidense, la autonomía de los Estados del Golfo y los conflictos de Gaza, Cisjordania, Líbano, Siria, Iraq y Yemen forman capas que se superponen sin integrarse. El escenario base es una normalización condicionada y una disuasión inestable; un orden más estable exigiría vincular seguridad, gobernanza palestina, control estatal de las armas, verificación nuclear y protección de las rutas regionales.